Probablemente una de las iniciativas más interesantes que se pueden encontrar en la red respecto a la vivienda urbana, viene de la mano de un arquitecto español llamado Santiago Cirugeda.
En términos muy sintéticos, propone "tomarse" los espacios devaluados de la urbe moderna y considerarlos terreno fértil para solucionar problemas apremiantes, como la falta viviendas dignas y bien conectadas a las redes urbanas.
Uno de estos espacios son las azoteas, lugares degradados que podrían ocuparse de una mejor forma.
Más allá de la solución en sí misma, cuyas limitaciones y complejidades en función de la realidad chilena están a simple vista, resulta fascinante el ejercicio de pensar soluciones fuera de lo establecido como norma, fuera de los cánones oficiales e incluso fuera del sentido común.
La idea ha llamado profusamente la atención, encantado a algunos, escandalizado a otros.
Lo importante, es que se trata de una muy buena base como para empezar una discusión sobre la ciudad, una discusión abierta e irreverente.